Ruptura del turbo causado por contaminación del aceite

Ruptura del turbo: contaminación del aceite

Ficha informativa “Los asesinos del turbo”

Esta es una de la serie de fichas informativas sobre las diversas causas de ruptura de los Turbocompresores de Diesel Levante. Protege tu reputación profesional y tu trabajo, asegúrate de leer atentamente

¿Por qué la contaminación del aceite daña el turbo?
Los turbocompresores son proyectados y construidos para poder trabajar a un régimen superior a las 250.000 revoluciones por minuto y resistir a temperaturas de 950°C.
La tolerancia de los componentes al interno de los turbocompresores pueden ser de apenas 4 micron: una cantidad equivalente a una partícula de polvo y 17 veces inferior a un cabello humano.
El eje y los rodamientos rotan en una sutil capa de aceite. Consecuentemente, cualquier error a nivel de suministro de aceite al turbo significaría que los rodamientos del turbo podrían romperse antes de los componentes del motor principal. Un turbo en función y no lubrificado por cinco segundos es tan peligroso y dañoso como un motor en función sin aceite por 5 minutos.

Si bien es importante controlar que la presión del aceite del motor satisface las condiciones específicas del productor, es aún más importante que los tubos de alimentación del aceite estén limpios e íntegros, de tal manera que se pueda tener la seguridad que estos puedan suministrar aceite limpio y con la presión y en la cantidad correcta. El aceite sucio o contaminado puede arañar o punzar los rodamientos, produciendo una rápida usura y, consecuentemente, la ruptura del turbocompresor.

Las causas del aceite sucio

• Un filtro de aceite obstruido, dañado o de baja calidad • Elevada acumulación de carbono en el motor y/o en el cárter del aceite. Tal condición podría contaminar incluso el aceite nuevo • Contaminación accidental de aceite nuevo durante el mantenimiento • Una válvula de bypass al filtro de aceite que no funciona • Usura en el motor y depósitos de gravilla en el aceite • Aceite degradado debido a temperaturas elevadas o a intervalos de manutención demasiado prolongados.

Prevenir la avería del turbo por causa del aceite sucio

• Usar siempre aceite nuevo y filtros nuevos en la fase de montaje de un nuevo turbocompresor, así como es sugerido por el productor del motor. • Asegurarse que el aceite tenga la temperatura y viscosidad exacta para el motor. • Limpiar o sustituir los tubos de ingreso del aceite con la finalidad de eliminar cualquier residuo de carbono o suciedad que se pueda infiltrar al interno del turbo o limitar el flujo de aceite hacia los rodamientos.

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